Los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump sostuvieron el 7 de enero de 2026 una conversación telefónica directa alrededor de las 17:00, la primera comunicación pública desde el aumento de las tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos.
Puntos clave
- La llamada se realizó el 7 de enero de 2026 aproximadamente a las 17:00 y fue reportada por fuentes oficiales.
- Duración estimada: entre 15 y 45 minutos, según diversas fuentes oficiales.
- El diálogo ocurre tras declaraciones de Trump interpretadas como amenazas a la soberanía colombiana.
- En Colombia se convocaron movilizaciones bajo el lema “Colombia libre y soberana” en rechazo a esas declaraciones.
- La conversación abre la posibilidad de negociaciones y seguimientos sobre seguridad y cooperación regional.
Detalles de la llamada entre Petro y Trump
Según comunicados y reportes, la conversación tuvo lugar el . Las fuentes oficiales señalan una duración aproximada que va de 15 a 45 minutos.
Los gobiernos no difundieron el contenido íntegro del diálogo. Sin embargo, varios reportes coinciden en que la llamada buscó canalizar la crisis diplomática y establecer contacto institucional directo.
Contexto de la tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos
En días previos, el presidente de EU, Donald Trump, hizo declaraciones que fueron interpretadas como acusaciones de vínculos de Petro con el narcotráfico y advertencias sobre posibles acciones más duras. Esas expresiones generaron rechazo y protestas en Colombia.
La tensión se agravó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, un hecho que añadió complejidad al clima regional. Petro respondió con críticas públicas y convocatorias a movilizaciones en rechazo a lo que calificó como amenazas a la soberanía.
Implicaciones políticas y posibles seguimientos en Washington y Bogotá
El primer contacto directo representa un intento de estabilizar las relaciones bilaterales por la vía diplomática. Analistas y funcionarios citados en reportes mencionan que la llamada podría allanar el camino para reuniones futuras, incluso en Washington.
Los temas que podrían quedar en la agenda incluyen seguridad, narcotráfico y cooperación regional. Ambos gobiernos, según las fuentes, podrían acordar seguimientos y mecanismos de diálogo para abordar asuntos críticos en la relación.





































































































