Venezuela.— El secuestro del presidente Nicolás Maduro se presentó como el primer paso de una campaña de Estados Unidos para someter a Venezuela; tras la intervención surgieron filtraciones y reportes sobre contactos entre funcionarios venezolanos y agencias estadounidenses.
Puntos clave
- Medios reportaron que la CIA trabajó con “elementos” dentro del gobierno venezolano antes del operativo.
- El Pentágono filtró que altos funcionarios y oficiales militares venezolanos compartieron inteligencia con Estados Unidos.
- Financial Times y Wall Street Journal sugirieron pláticas previas entre Delcy Rodríguez y la administración estadounidense sobre una transición.
- Analistas advierten que la especulación pública puede ser parte de operaciones sicológicas para influir en Caracas y Washington.
Filtraciones y cobertura de medios sobre la intervención
Informes internacionales atribuyeron al primer operativo vínculos con agencias de inteligencia estadounidenses. Financial Times y Wall Street Journal colocaron en la agenda la posibilidad de conversaciones previas entre representantes venezolanos y Estados Unidos.
El Pentágono difundió información sobre funcionarios y militares que habrían compartido inteligencia con EE. UU. Los reportes no detallaron nombres ni documentos públicos que confirmen el alcance de esos intercambios.
Respuesta política: Trump, Marco Rubio y Delcy Rodríguez
Desde la intervención, Donald Trump y el senador Marco Rubio alternaron elogios y amenazas hacia la ahora presidenta Delcy Rodríguez. Trump negó comunicaciones previas entre su administración y Rodríguez según los mismos reportes.
Los medios citados apuntaron a pláticas secretas el año anterior entre miembros del entorno de Rodríguez y Estados Unidos. No se ofrecieron pruebas públicas que verifiquen la naturaleza ni los acuerdos de esas conversaciones.
Evaluación de analistas sobre operaciones sicológicas y opciones militares
Expertos consultados por los medios consideraron poco probable que Estados Unidos pudiera controlar políticamente a Rodríguez tras el secuestro. Señalaron que la campaña de acusaciones públicas responde a tácticas para sembrar sospecha en Caracas.
Observadores añadieron que la administración estadounidense parece privilegiar métodos como secuestros, ataques con drones, coacción política y guerra sicológica en lugar de invasiones abiertas. Estas apreciaciones destacan un patrón en el uso de acciones limitadas y tecnológicas.




































































































