Pronóstico Sinaloa: chubascos y lluvias puntuales fuertes
El pronóstico para el jueves 3 de julio en Sinaloa indica chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 mm. Estas precipitaciones pueden registrarse en distintos municipios del estado, especialmente en zonas montañosas y litorales.
Se prevé que los chaparrones se extiendan de manera intermitente durante la mañana y la tarde, con períodos de intensidad variable. El flujo de humedad proveniente del Pacífico favorecerá la formación de nubosidad densa que dará origen a aguaceros moderados e intensos.
La distribución espacial de las lluvias no será uniforme, por lo que algunas regiones podrían experimentar mayor acumulación de agua. Se recomienda monitorear el desarrollo de las nubes de tormenta para anticipar posibles cambios en la intensidad del aguacero.
Riesgo por descargas eléctricas y posible granizo
Las condiciones atmosféricas propician la presencia de tormentas eléctricas acompañadas de descargas eléctricas. Estos eventos podrán registrarse con rachas de viento que superen los 50 km/h en áreas abiertas.
El despliegue de energía eléctrica en la atmósfera aumenta la probabilidad de caída de granizo, aunque de forma aislada. El tamaño de las piedras de hielo podría variar entre pequeños granizos y piedras de diámetro moderado.
Este escenario obliga a extremar precauciones en estructuras ligeras y cultivos expuestos. La combinación de viento, granizo y rayos eleva el riesgo de daños en infraestructura y pérdidas agrícolas.
Visibilidad reducida y encharcamientos previstos
Durante los chubascos más intensos, la visibilidad reducida será frecuente en carreteras y caminos rurales. La presencia de nieblas bajas y lluvia intensa dificultará el tránsito nocturno y diurno.
Los encharcamientos en zonas urbanas se esperan en calles con drenaje deficiente, lo que podría afectar el paso de vehículos y peatones. El agua acumulada puede alcanzar niveles que dificulten la circulación en avenidas principales.
Deslizamientos y aumento de caudales
El suelo saturado incrementa la posibilidad de deslaves en pendientes pronunciadas. Las laderas susceptibles pueden ceder ante la acumulación de agua, generando flujos de tierra y escombros.
El aumento en los niveles de ríos y arroyos será notable tras el paso de los aguaceros. Tramos de cauces podrán presentar elevación rápida de caudal, con riesgo de desbordamientos en sitios estrechos.