Ciudad de México, México.— Adriana Marín, encargada de comunicación digital del grupo parlamentario de Morena, afirmó en noviembre pasado que el narcotráfico es «uno de los principales empleadores a nivel nacional», declaraciones que desencadenaron deslindes públicos.
Lo que sabemos
- La afirmación se emitió en el programa Razonados, de La Razón, durante .
- Fragmentos del debate circularon en redes y amplificaron la polémica.
- La bancada capitalina de Morena y el partido se deslindaron de las expresiones de Marín.
- En su intervención citó cifras: reclutamiento estimado entre 160,000 y 185,000 personas y la necesidad de 350 personas adicionales por semana.
Declaración de Adriana Marín sobre el narcotráfico
El intercambio ocurrió cuando un participante planteó que su postura respondía a una exigencia de seguridad directa al Estado. Marín cuestionó cómo se pedía esa paz y explicó que el fenómeno tiene condiciones estructurales que hay que considerar.
En su intervención incluyó datos y una afirmación que motivó la controversia pública y política. La exposición atribuye al narcotráfico un papel como empleador a gran escala y cuantificó reclutamiento y reposición semanal de personas vinculadas al crimen.
“los principales empleadores a nivel nacional” —Adriana Marín, encargada de comunicación digital del grupo parlamentario de Morena
Reacciones de Morena y la bancada en el Congreso de la Ciudad de México
Tras la difusión de los cortes del programa, el grupo parlamentario de Morena y el comité nacional emitieron pronunciamientos formales para deslindarse de la declaración. Las voces oficiales separaron la postura institucional de la expresión de la comunicadora.
Las agrupaciones internas también difundieron aclaraciones entre militantes que cuestionaron el contenido del debate. Los comunicados buscaron contener el efecto político y mediático del fragmento viral.
Difusión en redes y el debate público sobre empleo y seguridad
Usuarios de redes interpretaron la frase como una admisión de límites estatales para enfrentar al crimen organizado. Esa lectura tensó la discusión pública y motivó interrogantes sobre políticas de seguridad y empleo.
En el intercambio, otro participante replicó a Marín preguntando si, por esa lógica, se debía tolerar la actividad criminal ante la imposibilidad estatal de ofrecer alternativas laborales. La pregunta concentró la crítica y la atención mediática en torno al programa.





































































































