Importación de ganado vacuno desde Puerto Corinto
Productores ganaderos han emitido una alerta por la importación de cabezas de res procedentes de Puerto Corinto, Nicaragua. El envío se canaliza a través de la empresa SuKarne y ha sido motivo de discusión en el sector pecuario, debido a la procedencia del ganado.
La operación inicial comprendió el desembarque de 4 600 animales en el puerto de Mazatlán. Un segundo lote de 5 300 cabezas de res está programado para salir con rumbo a la planta de Tlahualillo, Durango, según el plan de distribución presentado por la compañía.
Desembarco en Mazatlán y destino en Durango
El primer cargamento fue descargado sin incidentes mayores y se procedió a trasladar a los ejemplares a corrales de cuarentena. Ese proceso obedece a los protocolos de control sanitario establecidos por las autoridades competentes.
La ruta establecida lleva a los animales directamente a la planta industrial en Tlahualillo, donde SuKarne opera instalaciones de procesamiento con capacidad para recibir el segundo envío. Hasta ahora, el traslado de cabezas de res ha cumplido con los requisitos de transporte internacional.
Riesgos fitosanitarios y control del gusano barrenador
Ganaderos de Durango y Chihuahua han exigido una inspección rigurosa para impedir la posible introducción del gusano barrenador. Esta plaga, identificada por atacar tejidos internos del ganado, podría comprometer el estatus sanitario de la región.
La presencia del barrenador holid en otros mercados ha generado alertas por su alta capacidad de daño y propagación. Por ello, los productores locales piden que las autoridades implementen pruebas de laboratorio y revisiones ante cada embarque.
Demandas de inspección y normativa vigente
Las organizaciones ganaderas han solicitado que se active un protocolo de muestreo aleatorio y análisis microbiológico antes de autorizar el ingreso de más animales. Su objetivo es detectar cualquier indicio del insecto en los lotes recibidos.
Hasta ahora, las normas fitosanitarias mexicanas permiten las importaciones siempre que se acredite la eliminación de riesgos. Sin embargo, los ganaderos consideran que los procedimientos deben reforzarse para garantizar el control sanitario.
Capacidad industrial y necesidad de abasto complementario
SuKarne ha argumentado que la falta de ganado local ha dejado su planta en Tlahualillo a un 75 % de capacidad. Este nivel de ocupación implica una subutilización de la infraestructura y una disminución en la productividad esperada.
Para cubrir esa brecha, la empresa considera esencial recurrir a importaciones que cumplan con los estándares vigentes. El objetivo es mantener los niveles de producción y atender la demanda de productos cárnicos en los mercados nacionales.
