Nuuk, Groenlandia.— Groenlandia rechazó de plano convertirse en territorio estadounidense tras las nuevas amenazas del presidente Donald Trump de anexionar la isla, y líderes políticos y habitantes afirmaron su negativa a perder soberanía.
Puntos clave
- El presidente Donald Trump renovó amenazas de anexionar Groenlandia «por las buenas» o «por las malas».
- Los cinco partidos del Parlamento groenlandés rechazaron convertirse en territorio de EE. UU.
- La Casa Blanca no descartó la opción militar y cita la actividad de Rusia y China en el Ártico.
- Un sondeo de indicó que 85% de la población se opone a formar parte de Estados Unidos.
Respuesta política en el Parlamento de Groenlandia
Los líderes de los cinco partidos del Parlamento respondieron de forma unánime contra la idea de pasar a ser territorio estadounidense. Emitieron un mensaje claro sobre identidad y soberanía que busca cerrar cualquier debate sobre anexión.
En la declaración conjunta, insistieron en que prefieren mantener su estatus actual y avanzar en mayor autonomía dentro del marco internacional. La postura fue replicada por representantes locales durante manifestaciones y entrevistas con la prensa.
«No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses».
El bloque parlamentario utilizó la frase como consigna política para subrayar el rechazo a la intervención externa en asuntos del territorio.
presencia militar estadounidense y riesgo para la OTAN
Groenlandia acoge una base militar estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial, infraestructura que ha marcado la relación con Washington durante décadas. Esa presencia es uno de los factores que la Casa Blanca menciona al justificar su interés estratégico en la isla.
La primera ministra danesa advirtió que una toma por parte de Estados Unidos pondría en riesgo la cohesión de la OTAN. Funcionarios daneses y aliados manifestaron alarma ante la posibilidad de un cambio forzado en la soberanía.
Reacción internacional y gestión diplomática
La Casa Blanca afirmó que evalúa activamente la compra de Groenlandia y no descartó medidas militares para proteger intereses en el Ártico. Washington argumenta preocupaciones por la actividad de Rusia y China en la región.
Está prevista una reunión entre el senador Marco Rubio, el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca y representantes groenlandeses para abordar la situación. La cita busca canalizar respuestas diplomáticas y clarificar posturas entre las partes involucradas.
Percepción pública
Según el sondeo citado por la prensa local, en el 85% de los groenlandeses se oponía a formar parte de Estados Unidos, un indicador que refuerza la resistencia social al planteamiento de anexión.





































































































