Dinamarca.— El gobierno danés autorizó a sus fuerzas armadas a responder militarmente si Estados Unidos u otro país intentara apoderarse de Groenlandia, según una instrucción basada en un Decreto real de 1952 que permanece vigente.
Puntos clave
- La autorización proviene de una instrucción basada en un decreto real de , emitido durante la Guerra Fría.
- El mandato ordena tomar acciones militares para repeler cualquier intento de apoderarse de Groenlandia.
- La medida aplica incluso si la acción proviene de un aliado de la OTAN, como Estados Unidos, según el diario Berlingske.
Decreto real de 1952 y alcance legal
El decreto al que se remite la instrucción fue emitido en plena Guerra Fría y sigue vigente en la normativa militar danesa. El gobierno sostiene que la norma autoriza a las fuerzas armadas a actuar para preservar la soberanía del territorio.
La referencia documental aparece en el diario Berlingske, que menciona la continuidad del mandato desde . El texto original del decreto se usa ahora como base para la orden operativa actual.
Medida respecto a Groenlandia y Estados Unidos
La instrucción especifica la defensa de Groenlandia ante intentos armados de ocupación. Según la publicación, la respuesta no distingue entre estados enemigos o aliados.
🚨🇩🇰🇺🇸🇬🇱 Según The Telegraph, Dinamarca advirtió que cualquier intento de intervención de EE. UU. en Groenlandia podría activar una respuesta militar inmediata.
Según una ley de 1952, las Fuerzas Armadas danesas están obligadas a repeler a un invasor sin esperar autorización… pic.twitter.com/X4owFV9cOL
— DEF (@defrevista) January 9, 2026
“resistir cualquier intento armado de tomar el control del territorio, sin importar el origen de la fuerza invasora.”
Atribuido al decreto citado por el diario Berlingske.
Implicaciones políticas y militares
La decisión reafirma la postura danesa sobre la integridad territorial de Groenlandia y establece un mandato claro para las Fuerzas Armadas. La medida podría tener repercusiones diplomáticas al cubrir escenarios que involucren a socios de la OTAN.
Fuentes disponibles en la nota original limitan la información a la existencia y vigencia del decreto y a la instrucción citada por Berlingske. No se reportaron detalles operativos ni cronograma de implementación en la información pública revisada.





































































































