La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo promulgó un decreto que da por concluido el programa de regularización de vehículos importados irregularmente, conocidos como “autos chocolate”, que permitía legalizar unidades mediante un pago único de 2,500 pesos.
Puntos clave
- Más de 2.5 millones de vehículos fueron regularizados, en su mayoría desde Estados Unidos.
- El programa inició con la publicación del decreto el .
- Los recursos recaudados se orientaron a obras de pavimentación en municipios participantes.
- La importación de usados deberá ajustarse ahora a la legislación aduanera y normas generales de comercio exterior.
Alcance nacional y cifras de regularización
El programa permitió la regularización de más de 2.5 millones de vehículos, mayoritariamente procedentes de Estados Unidos. Las autoridades contabilizaron las inscripciones a nivel federal y por entidad.
El pago único fue de 2,500 pesos por vehículo, según el esquema publicado inicialmente. Ese mecanismo facilitó la inscripción masiva durante el periodo activo del programa.
Estados beneficiados y destino de los recursos
El programa benefició a múltiples entidades: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Nayarit, Michoacán, Jalisco, Zacatecas, San Luis Potosí, Tlaxcala e Hidalgo. Las regularizaciones se concentraron en la frontera norte y en estados con alto flujo vehicular.
Los ingresos generados se destinaron a obras de pavimentación en los municipios que participaron en el programa. En Baja California se registró la mayor cantidad de regularizaciones, con 495,706 vehículos y una recaudación local reportada de 970 millones de pesos.
Casos municipales: Mexicali
En Mexicali, las autoridades municipales recibieron más de 234 millones de pesos que se aplicaron a pavimentación y bacheo. Ese monto forma parte de la distribución local de los recursos obtenidos por la regularización.
Nuevo marco para importación de vehículos extranjeros
Con la promulgación del decreto, la importación de vehículos usados extranjeros dejará de contar con facilidades extraordinarias o esquemas simplificados. A partir de ahora, las importaciones deberán sujetarse estrictamente a las normas generales de comercio exterior y a la legislación aduanera vigente.
El cambio implica que no habrá nuevos programas de regularización con condiciones similares al esquema concluido. Las personas y empresas interesadas deberán tramitar importaciones conforme a la normativa aplicable.



































































































