Estancamiento en el alto el fuego en Gaza y cesación de hostilidades
Las negociaciones para un alto el fuego en Gaza sufrieron un nuevo revés tras la retirada de los equipos negociadores de Estados Unidos e Israel. Ambos gobiernos anunciaron la reanudación de consultas internas después de recibir la respuesta de Hamás a la propuesta de una tregua de 60 días.
La administración estadounidense calificó la postura de Hamás como poco coherente y poco seria, mientras que el primer ministro israelí decidió traer a sus mediadores de regreso desde Qatar. Esta decisión refleja el estancamiento de las gestiones diplomáticas y la falta de progreso en la cesación de hostilidades.
Retirada de los equipos de negociación
El enviado estadounidense encargado de las conversaciones indicó que, pese a los esfuerzos realizados, no se observó coordinación ni buena fe por parte de Hamás. De esta manera se optó por detener temporalmente el proceso negociador y explorar opciones alternativas.
Por su parte, el primer ministro israelí ordenó a sus delegados regresar a territorio nacional para evaluar los siguientes pasos. Estas maniobras evidencian la fragilidad de las actuales gestiones de paz en Oriente Medio.
Demandas de Hamás en las negociaciones de paz en Oriente Medio
La agrupación exige la liberación de un centenar de presos con condenas perpetuas y alrededor de dos mil arrestados tras el ataque del 7 de octubre de 2023. Estas cifras duplican con creces lo planteado por la parte israelí en la propuesta inicial.
Además, Hamás reclama garantías de Estados Unidos para que la tregua en Gaza se prolongue más allá de los 60 días acordados. Esta exigencia ha generado nuevo punto de fricción en las rondas de diálogo.
Requisitos para liberar a los rehenes
Entre las condiciones de Hamás figura la puesta en libertad de 200 prisioneros con cadena perpetua. A esta solicitud se suman otros 2 000 detenidos que la organización considera parte de un trato previo.
La discrepancia en las cifras y la naturaleza de los detenidos ha dificultado el avance en las conversaciones, puesto que Israel mantiene reservas sobre la magnitud de la liberación solicitada.
Exigencia de garantías para la tregua de 60 días
Hamás demanda respaldos diplomáticos de Estados Unidos que aseguren una extensión automática del cese de hostilidades más allá del plazo inicial. Este punto no figuraba en la propuesta original presentada por Israel.
La tensión entre las partes se intensifica al no existir compromisos formales que vinculen a Washington a prorrogar la tregua, situación que mantiene estancado el proceso de mediación.
