Eventos Luminosos Transitorios y resplandores rojizos
Los Eventos Luminosos Transitorios (ELT), también conocidos como descargas eléctricas de gran altitud, incluyen fenómenos como los resplandores rojizos denominados “sprites”. Estas descargas fugaces se generan por la intensa actividad eléctrica en sistemas de tormenta y se caracterizan por luces rojas que emergen por encima de las nubes.
El término “sprite” describe breves emisiones luminosas que durán milisegundos y se manifiestan en formas diversas, desde columnas difusas hasta estructuras arborescentes llenas de zarcillos brillantes. Su estudio es fundamental para comprender mejor las interacciones entre la troposfera y la ionosfera.
Captura de un sprite desde la Estación Espacial Internacional
Una tripulante de la Estación Espacial Internacional registró un raro sprite mientras sobrevolaba territorios de México y Estados Unidos. La fotografía se obtuvo a unos 400 km de altitud, lo que permitió un ángulo privilegiado sobre el campo eléctrico de la tormenta subyacente.
El registro visual muestra la emisión roja elevándose en contraste con la oscuridad del espacio, otorgando una perspectiva directa de las descargas a gran altitud sin los obstáculos atmosféricos que afectan las observaciones terrestres.
Características y altitud de los zarcillos brillantes
Altura y estructura de las emisiones
Los sprites pueden alcanzar hasta 80 km de altura, situándose muy por encima de las capas nubosas. En esa región es posible apreciar la interacción de iones y electrones que generan la tonalidad rojiza típica de estos fenómenos.
Su morfología varía según la energía de la tormenta y la distribución de cargas eléctricas, dando lugar a figuras verticales, ramas y filamentos que se expanden en la mesoósfera.
Columna difusa y variabilidad temporal
La columna difusa que precede a los zarcillos se debe a la ionización inicial del aire y al rápido desplazamiento de electrones. En cuestión de milisegundos, esas descargas se disipan y se recargan para nuevas emisiones.
La duración total de un sprite raramente supera los 10 ms, lo que dificulta su estudio y exige equipos de captura de alta velocidad y sensibilidad para registrar cada fase del proceso.
Retos de observación y registro terrestre
Capturar un sprite desde el suelo supone un desafío por la atenuación de la luz y las condiciones meteorológicas cambiantes. A diferencia de la visibilidad desde la órbita, los instrumentos terrestres requieren líneas de visión despejadas y sincronización precisa con la actividad eléctrica de la tormenta.
Un físico espacial del Centro Goddard señaló que la información sobre estos fenómenos es limitada debido a su baja frecuencia de aparición y a la brevedad de los destellos, lo que dificulta la compilación de datos suficientes para análisis estadísticos robustos.
