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LA ENORME DISTANCIA Y LA SANA DISTANCIA – Por Felipe Guerrero Bojórquez

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José Alfredo Jiménez, uno de mis compositores favoritos, en su lucidez genial para escribir poesía popular y musicalizarla, (Gracias a otro grande como Rubén Fuentes), nos regaló “La enorme distancia”, una inspiración que interpreta al amor por encima de cualquier barrera temporal, espacial o dimensional.

No hay Coronavirus, por más terrible que sea, que se imponga sobre la “Enorme Distancia” de José Alfredo Jiménez Sandoval, el “Hijo del Pueblo”, cuyas canciones han sido grabadas en varios idiomas e interpretadas por voces de no pocos países.

“Estoy tan lejos de ti/ y a pesar de la enorme distancia/ te siento juntito a mi/ corazón corazón/ alma con alma/ y siento en mi ser tus besos/ no importa que estés tan lejos.

Sin duda la letra fue escrita por la imposibilidad física, temporal o espiritual de estar con alguien, porque José Alfredo fue un mujeriego empedernido, cuya enorme distancia tuvo que ver con damas muy jóvenes, o con amoríos imprescindibles en los lugares que visitaba.

La enorme distancia no es necesariamente espacial, porque la lejanía es también espiritual y social, es decir, en el tema del corazón alguien puede estar cerca fisicamente, pero lejos en la aspiración de un sentimiento.

Cuando a mediados de los sesenta José Alfredo compuso la letra, en su mente y corazón seguramente que no había la más mínima idea de que 55 años después aparecería una tal Susana Distancia, mujer enjundiosa y luchadora tenaz contra un monstruo invisible que nos cambió la vida.

Hoy, Susana Distancia, es la única que nos garantiza que este mal no se apodere de nosotros, sobre todo de los mexicanos, que nos distinguimos en el mundo por apapachadores y besucones a la hora del saludo.

Estoy pensando en tu amor/y a lo loco platico contigo/te cuento de mi dolor/ y aunque me hagas feliz no te lo digo/ y vuelvo a sentir tus besos/ no importa que estés tan lejos.

Eso es, no importa que estés tan lejos. Nos los dijo José Alfredo hace más de medio siglo. Te cuento de mi dolor. A lo loco platico contigo. El cielo empieza a clarear y mis ojos se llenan de llanto, contigo voy a soñar porque quieras o no yo soy tu dueño..Estoy pensando en tu amor…No eran los tiempos del Covid-19 pero parecían en la inspiración del Hijo del Pueblo, que ni aún en esta circunstancia nos escapamos de su grandeza.

Hoy, sábado 06 de Junio todo el país amaneció de rojo, el color del semáforo que nos indica que estamos en lo más alto de la pandemia y que, el más optimista, pensaría que la terrible historia del virus invisible no tiene para cuando. Pero, sin embargo, estoy juntito a ti a pesar de la enorme distancia, esa es mi vacuna, mi salvación por ahora. Susana Distancia también lo dice y debemos hacer caso, sobre todo ahora que algunos ya salimos a la calle.

Cubrirnos la boca y estar retirados metro y medio, algo realmente impensable hace cuatro meses, sobre todo en un pueblo tan cálido y cariñoso como el nuestro. Imagínese: Taparnos la boca e impedir tocarnos. Difícil tarea a la que se ha enfrentado Doña Susana pero tenemos que meterle voluntad y ayudarla. Finalmente es por nosotros, por el amor a la familia, a los amigos y al prójimo. A pesar de la enorme distancia.

La neta, extraño mucho el beso y el abrazo de mi esposa al llegar a casa, de mis hijas, hijo, mi nieta y mis nietos; el abrazo y el saludo cariñoso de mis amigas y amigos que no son pocos. Estoy pensando en su amor y en su cariño. Los siento juntito a mí, corazón corazón, alma con alma.Todo ello a pesar de la enorme distancia.

Por cierto, hago un paréntesis a propósito, le agradezco mucho también a José Alfredo que me haya hecho sentir millonario por vivir en Mazatlán. Claro, aquí hasta un pobre millonario se siente feliz. Ese es el mensaje. Más aún si guarda la sana distancia, porque por ahí, a través de los pudientes viajeros, se empezó a esparcir este demonio invisible llamado Covid-19. Por supuesto, no se trata de echar culpas.

La Enorme Distancia de José Alfredo es, sin duda, el espíritu donde se alberga la Sana Distancia de López-Gatell, bajo la idea central de que atender esta medida es hacerlo por amor a nuestra vida, la de los nuestros y la de los demás.

La Sana Distancia mezclada con el amor, nos otorga una muy buena dosis de inmunidad, mientras nos llega la anhelada vacuna.
Estoy pensando en tu amor, a pesar de la enorme distancia..

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