INEGI reportó que al la canasta alimentaria urbana fue de 4,818.14 pesos y la rural de 3,451.13 pesos; ambas registraron los niveles más altos desde 1992 y aumentos por encima de la inflación.
Puntos clave
- Canasta alimentaria urbana: 4,818.14 pesos; rural: 3,451.13 pesos.
- Variación mensual: urbano +177.98 pesos; rural +116.89 pesos.
- Incremento anual: urbano 3.8%, rural 3.5%; inflación nacional 3.69% en 2025.
- Alzas importantes en alimentos fuera del hogar, carne de res y leche.
- Canasta no alimentaria registra subidas en cuidados personales, transporte y educación.
Detalle de la canasta alimentaria y variaciones según INEGI
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) consignó los montos por persona para 2025 y la comparación con periodos previos. Los incrementos mensuales fueron de 177.98 pesos en zonas urbanas y 116.89 pesos en zonas rurales.
En términos anuales, la canasta alimentaria urbana subió 3.8% y la rural 3.5%, cifras que superan la inflación promedio nacional reportada en 3.69% para 2025. Los registros de costo son los más altos documentados desde al menos 1992.
Aportes al aumento: alimentos fuera del hogar y cortes de carne
INEGI identificó los componentes que más contribuyeron al alza de la canasta alimentaria, con diferencias por tipo de producto. Los servicios de alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar tuvieron un incremento anual de 7.3%.
Productos con mayor alza
- Carne de res: +17.6% anual.
- Molida de res: +17.5% anual.
- Leche pasteurizada de vaca (urbano): +9.4% anual.
Los aumentos en carnes y leche explican gran parte del comportamiento de los precios alimentarios, según las cifras desagregadas publicadas por el instituto.
Canasta no alimentaria: variaciones en rural y urbano
La canasta no alimentaria también mostró incrementos relevantes en 2025. En áreas rurales, los rubros con mayor aporte al alza fueron cuidados personales, con 6.2%, y transporte público, con 6.6%.
En zonas urbanas, educación, cultura y recreación subieron 5.7%, mientras que cuidados personales aumentaron 6.3%. Esos movimientos explican parte del crecimiento del gasto no alimentario por persona.


















































































