Un video viral en Rusia mostró la aparición de lo que parecían cuatro lunas alineadas en el cielo nocturno, un fenómeno captado por usuarios que generó teorías apocalípticas; la explicación científica apunta a un efecto óptico atmosférico.
Puntos clave
- video viral grabado en Rusia mostró hasta cuatro luces similares a lunas alrededor del satélite real
- El fenómeno no corresponde a múltiples satélites sino a un efecto óptico llamado paraselene
- Se requiere presencia de nubes cirrus con cristales hexagonales para que ocurra la refracción
- En redes sociales surgieron especulaciones sobre el fin del mundo; expertos explicaron la causa natural
Fenómeno óptico: paraselene y cómo crea «cuatro lunas»
El fenómeno observado en el video corresponde al paraselene, también conocido como «perros de la luna». Este efecto genera puntos brillantes a los lados, arriba o abajo de la luna debido a la refracción en cristales de hielo.
La refracción actúa de manera similar a un prisma; cristales orientados de forma adecuada desvían la luz lunar y producen manchas luminosas que parecen lunas adicionales. Por eso, lo que algunos describieron como cuatro lunas corresponde a la luna real más sus imágenes refractadas.
video viral en Rusia y respuestas en redes
El clip que circuló ampliamente en plataformas sociales generó asombro y teorías sobre eventos extraterrestres o el fin del mundo entre miles de usuarios. La nitidez del registro propició interpretaciones alarmistas.
Cuatro lunas aparecen sobre San Petersburgo, Rusia 🇷🇺
El raro espectáculo, conocido como paraselene, ocurre cuando la luz de la luna se refracta a través de cristales de hielo suspendidos en la atmósfera gélida.
pic.twitter.com/8o4wZUqFcX— Alerta Mundial (@TuiteroSismico) February 1, 2026
Especialistas en meteorología aclararon que el fenómeno es el equivalente nocturno de los parhelios, cuando parecen verse varios soles durante el día, y que se trata de un proceso natural de la atmósfera terrestre.
Condiciones atmosféricas que favorecen el efecto en regiones frías
La formación del paraselene requiere nubes tipo cirrus cargadas de pequeños cristales de hielo en forma de hexágono. Estas condiciones son más comunes en regiones frías como Rusia, donde el aire superior presenta esos cristales en suspensión.
Cuando las partículas están presentes y la geometría es adecuada, la luz lunar se refracta y crea las «falsas lunas» que acompañan al satélite real. El suceso resulta poco común pero conocido dentro de la meteorología óptica.

































































































