Triple homicidio en Sinaloa: escena del crimen en taller abandonado
Tres hombres fueron localizados sin vida al interior de una vivienda en desuso que funcionaba como taller, en la comunidad de La Guamúchilera, a un costado de la carretera hacia Juan Escutia, municipio de Mocorito. El hallazgo se realizó tras recibir un reporte de detonaciones de arma de fuego en el lugar.
Los cuerpos quedaron distribuidos en un área circundante de aproximadamente cuatro metros entre sí, sin que hasta el momento se haya establecido un orden o patrón en la agresión. El inmueble presenta señales de abandono y desgaste, lo que dificultó la inspección inicial.
La escena del crimen permaneció acordonada por personal militar mientras se coordinaba la llegada de los peritos forenses y los agentes encargados de la recolección de indicios en el sitio.
Identificación de víctimas y contexto regional
Entre las víctimas figuran Manuel “N.”, de 53 años, y su sobrino Manuel Osvaldo “N.”, de 28 años, ambos residentes de la zona. Las primeras indagaciones apuntan a que uno de los fallecidos era oriundo del sector conocido como El Aguaje de Mocorito.
Hasta el cierre de la diligencia, el tercer hombre no había sido identificado oficialmente, por lo que su filiación se encuentra en proceso de verificación a través de huellas dactilares y cotejo de muestras.
El suceso se registra en un contexto de incidentes violentos en la región, sin que se hayan establecido aún posibles vínculos con grupos delictivos o responsabilidades individuales.
Intervención del ejército y labor de la Fiscalía Estatal
Elementos del Ejército Mexicano arribaron al lugar para asegurar la zona e impedir el acceso de personas ajenas a la investigación.
Acciones de peritos forenses y agentes de investigación
Peritos de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa realizaron el embalaje de casquillos y la documentación fotográfica de la escena. Cada indicio fue registrado con rigurosidad para su análisis posterior en los laboratorios forenses.
Agentes especializados levantaron entrevistas a posibles testigos y revisaron las inmediaciones en busca de cámaras de videovigilancia que pudieran aportar datos sobre el despliegue de los agresores.
Procedimiento de traslado y custodia de cuerpos
Una vez concluidas las diligencias en el sitio, los cadáveres fueron trasladados a una funeraria de Guamúchil. Allí permanecerán en resguardo hasta que los familiares acudan a su identificación y reclamo.
El protocolo incluye la toma de muestras genéticas y la preservación del embalaje original para garantizar la cadena de custodia de cada fallecido.
Las autoridades mantienen vigilancia discreta en las instalaciones funerarias para prevenir interferencias en el desarrollo de la investigación.
