Washington y Nueva York, Estados Unidos.— Stephen Miller, subjefe de gabinete, encabeza la política antimigrante del gobierno y actúa como vocero frecuente del presidente. Medios lo vinculan con propuestas para ataques militares contra México y con deportaciones masivas.
Lo que sabemos
- Miller es señalado como arquitecto de la política antimigrante del gobierno y fuertemente influyente en la Casa Blanca.
- Medios reportan que ha propuesto medidas militares contra México y promovido una “nueva guerra” contra cárteles.
- Impulsó la separación forzosa de más de 5,000 niños durante la primera presidencia y busca deportar 1,000,000 personas al año.
- Convoca una teleconferencia diaria a las para monitorear la campaña de deportaciones, según reportes.
Influencia en la Casa Blanca y discurso público
Miller aparece como un asesor omnipresente que formula la narrativa oficial y dirige la línea pública del gobierno. Sus intervenciones en medios suelen preceder o respaldar decisiones ejecutivas firmadas por la administración.
Se presenta con un discurso que mezcla apelaciones históricas y una idea de misión moral de Estados Unidos. En entrevistas recientes defendió la acción unilateral y la primacía del poder en la política exterior.
“Somos un superpoder y bajo el mandato del presidente Trump vamos a comportarnos como un superpoder”.
Campaña migratoria: planes y medidas promovidas
Durante el primer periodo, el equipo de Miller impulsó tácticas como la separación de familias para disuadir la migración. Los reportes periodísticos lo ubican también detrás de propuestas para anular el derecho de asilo y limitar visas.
Según publicaciones como The Atlantic, Miller exige informes de progreso y emite órdenes a agencias federales para implementar sus medidas. Funcionarios citados describen llamadas diarias donde “nadie se salva de su rabia”.
Propuestas sobre México y la guerra contra las drogas
El Washington Post reportó que Miller y su equipo discutieron lanzar una “nueva guerra contra las drogas” con ataques a cárteles y presuntos traficantes en México. Ni él ni el presidente han desmentido esas versiones, según las fuentes.
La presión hacia México reaparece en el discurso y en la agenda pública del gobierno, aunque la administración también ha mostrado atención hacia otros escenarios internacionales como Venezuela.






















































































