Concordia, Sinaloa.— Gobierno federal y estatal desplegaron un operativo sin precedentes con ejército y fuerza aérea para localizar a 10 trabajadores de la mina desaparecidos desde el en la sierra de Concordia.
Puntos clave
- Operativo sin precedentes con 1,190 efectivos entre ejército, Guardia Nacional y policía estatal preventiva.
- Presencia aérea con 3 helicópteros artillados y 2 aviones de la fuerza aérea para sobrevuelos tácticos.
- Diez trabajadores sustraídos del campamento: ingenieros, geólogos y personal operativo.
- Fiscalía General del Estado abrió investigación por desaparición cometida por particulares.
Operativo militar en la sierra de Concordia
El despliegue reúne a más de mil elementos: la cifra reportada es de 1,190 efectivos combinados del ejército mexicano, la Guardia Nacional y la policía estatal preventiva.
Las autoridades integraron poderío aéreo con tres helicópteros artillados y dos aviones de la fuerza aérea para realizar sobrevuelos tácticos y peinar áreas de difícil acceso, como brechas y cuevas de la zona minera.
Además, se emplean equipos de comunicación avanzada para mantener contacto en áreas donde la señal civil es nula y coordinar la búsqueda entre unidades terrestres y aéreas.
Búsqueda de los mineros secuestrados y desarrollo del caso
Diez trabajadores fueron sustraídos de su campamento por un grupo armado; entre ellos hay ingenieros, geólogos y personal operativo, según la información oficial.
Las autoridades describen el operativo como destinado a asfixiar las rutas de escape de los captores y asegurar el retorno de los empleados, con patrullajes y reconocimiento aéreo en la sierra.
«No se escatimarán recursos hasta dar con su paradero».
Gobernador Rubén Rocha Moya
La incertidumbre persiste en el municipio de Concordia, donde la presencia militar busca contener la actividad de grupos delictivos que han afectado la minería local.
Investigación judicial y impacto en las comunidades
La Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones por el delito de desaparición cometida por particulares y reclama coordinación con las fuerzas especiales que llegaron a la entidad.
En las comunidades cercanas el ambiente combina tensión y esperanza; los operativos buscan no solo la localización de los mineros sino también recuperar el control de una zona afectada por la violencia y por el impacto en la actividad económica minera.

































































































