Rubén Cruz, diseñador español, y la agencia The Clueless presentan a Aitana López, una modelo virtual que actualmente genera hasta $10,900 mensuales y cuenta con 132,000 seguidores en Instagram, atrayendo interés comercial.
Puntos clave
- Aitana López es un personaje digital creado por Rubén Cruz y gestionado por The Clueless.
- La cuenta suma 132,000 seguidores y reporta ingresos mensuales de hasta $10,900.
- La agencia cobra hasta $1,000 por anuncio que incluya al avatar y ofrece contenido en Fanvue.
- El proyecto generó un segundo avatar, Maia, y mayor demanda por influencers virtuales.
Origen y funcionamiento del personaje
La creación de Aitana López responde a retos logísticos al trabajar con creadores reales, según la información pública sobre el proyecto. El diseñador Rubén Cruz y su agencia The Clueless usan inteligencia artificial y herramientas de edición para construir y mantener el avatar en redes.
La cuenta se presenta como la de una influencer de 25 años con cabello rosado y mantiene actividad constante a través de publicaciones y mensajes gestionados por un equipo. El carácter digital del personaje permite continuidad y control sobre la imagen y la agenda comercial.
Impacto comercial y modelo de ingresos
La agencia reporta que Aitana genera ingresos mensuales que pueden llegar a $10,900 y que cobra hasta $1,000 por una colaboración o anuncio que la incluya. Además, los seguidores pueden pagar por contenido exclusivo en plataformas de suscripción como Fanvue.
El alcance y la monetización han motivado la creación de un segundo avatar llamado Maia, y una demanda creciente de marcas que buscan reducir costos y asegurar continuidad en campañas publicitarias. Celebridades han interactuado con la cuenta sin conocer inicialmente que se trata de un avatar.
Debate público y críticas
El diseño de Aitana se basó en gustos y tendencias sociales, lo que ha generado críticas sobre la promoción de estándares de belleza poco realistas. Algunos observadores señalan que la proliferación de avatares puede contribuir a la sexualización y a expectativas distorsionadas sobre la apariencia.
Marcas y consumidores enfrentan ahora decisiones éticas y comerciales sobre el uso de inteligencias artificiales en publicidad. Las autoridades regulatorias y plataformas podrían requerir mayor transparencia sobre la naturaleza digital de estos perfiles.
Perspectiva del mercado
El caso de Aitana López ilustra cómo la tecnología permite nuevas formas de influencia y modelos de negocio en redes sociales. La demanda por influencers virtuales sugiere que las marcas valoran la predictibilidad y el control que ofrecen los avatares digitales.
Al mismo tiempo, expertos y públicos plantean dudas sobre responsabilidad, autenticidad y efectos sociales. La conversación continúa entre creadores, agencias y audiencias sobre los límites y las normas en la publicidad digital.































































































