Culiacán, Sinaloa.— La panadería La Única, con más de dos décadas en el Centro, cerró definitivamente sus puertas antes del Día de Reyes. Locatarios atribuyen la medida a bajas ventas y a los elevados costos de renta en el primer cuadro de la ciudad.
Puntos clave
- La Única operaba más de 20 años en el cruce de Rubí y Rosales, en el Centro de Culiacán.
- El cierre se concretó antes del Día de Reyes; durante la desinstalación hubo sorpresa entre clientes habituales.
- Locatarios señalan que las bajas ventas y el aumento de rentas son causas principales.
- Óscar Sánchez, líder de los locatarios del Centro, reportó un registro inicial de alrededor de 150 negocios cerrados.
Cierre de La Única en Rubí y Rosales
Personal del local desinstaló equipos y retiró mobiliario del establecimiento ubicado en el cruce de las calles Rubí y Rosales. Clientes y transeúntes observaban el movimiento con sorpresa y nostalgia, preguntando dónde podrán seguir comprando el pan que acostumbraban.
El negocio, presente en el Centro de Culiacán por más de dos décadas, no reabrió tras el retiro del equipo, según confirmaron locatarios cercanos. No se reportaron declaraciones oficiales del propietario en la información entregada por los comerciantes.
Efecto entre comerciantes del Centro de Culiacán
Locatarios del primer cuadro confirmaron el cierre y atribuyeron la decisión a una combinación de ventas a la baja y costos de renta elevados. Esa explicación fue la más reiterada entre quienes ocupan los locales contiguos.
Óscar Sánchez, líder de los locatarios, advirtió que el cierre de comercios se está acelerando en la zona. Señaló que al inicio tenían identificados alrededor de 150 negocios cerrados y que la cifra, dijo, será mayor conforme avance el registro.
Comercio local y presión de rentas en el primer cuadro
La situación de La Única se sumó a un patrón de cierres que comerciantes atribuyen a la combinación de menor demanda y costos fijos crecientes. En el Centro, varios locales han reducido horarios o han dejado de operar en los últimos meses, afirmaron los entrevistados.
Quienes trabajan en la zona consideraron que, sin incentivos o ajustes en el costo de los arrendamientos, la dinámica podría causar más cierres. Por ahora, la comunidad del Centro registra la pérdida de un negocio con arraigo entre clientes habituales.





























































































