Quebec, Canadá.— Tras regresar de Davos, el primer ministro Mark Carney respondió al presidente Donald Trump y defendió la soberanía y los valores canadienses, al rechazar la afirmación de que “Canadá vive gracias a Estados Unidos”.
Puntos clave
- Carney replicó a Trump después de su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos.
- El presidente estadounidense dijo que Canadá recibe “cosas gratis” y debería estar agradecido.
- Trump publicó una imagen alterada de un mapa que incluye a Canadá en Estados Unidos.
- Carney defendió la democracia pluralista y la prosperidad compartida como fundamentos de Canadá.
Respuesta de Mark Carney tras su discurso en Davos
Carney volvió al país después de un discurso en el Foro Económico Mundial en Davos que atrajo amplia atención internacional. En su intervención en Suiza, condenó la coerción de potencias mayores sobre países más pequeños sin mencionar a Estados Unidos por nombre.
Al participar luego en una sesión de gabinete en la ciudad de Quebec, insistió en que mantener los valores canadienses es clave para la soberanía. Dijo que Canadá puede ofrecer un modelo distinto al autoritarismo y la exclusión.
“Canadá no vive gracias a Estados Unidos. Prosperamos porque somos canadienses”.
Acusaciones de Donald Trump y la publicación del mapa
En Davos, el presidente Trump afirmó que Canadá recibe muchas “cosas gratis” de Estados Unidos y que debería mostrarse agradecido. Esa postura se sumó a declaraciones previas en las que sugirió la idea de convertir a Canadá en el «estado 51».
La semana en cuestión incluyó además la difusión, por parte del mandatario, de una imagen alterada de un mapa que integra a Canadá, Groenlandia, Venezuela y Cuba al territorio estadounidense. La publicación generó reacciones y sirvió de contexto a la respuesta de Carney.
Visión de Carney sobre diversidad, democracia y futuro de Canadá
El primer ministro destacó que la diversidad es una fortaleza y que la democracia canadiense protege a los vulnerables. Señaló que millones aspiran a una sociedad pluralista que ofrezca movilidad social sin privilegios de nacimiento.
Carney sostuvo que el país debe ser un faro y un ejemplo para un mundo que, dijo, corre el riesgo de inclinarse hacia el nacionalismo étnico y el populismo. Definió la elección sobre el futuro como propia de los canadienses.



































































































