Davos, Suiza.— El presidente francés Emmanuel Macron pidió a socios europeos restringir el mercado a compañías procedentes de Estados Unidos tras la filtración de mensajes privados del presidente estadounidense, y planteó el uso del «mecanismo anticoerción«.
Puntos clave
- Macron pronunció el llamado en el Foro Económico Mundial de Davos ante líderes empresariales y financieros.
- Propuso cerrar el mercado a empresas de un país que ejerza coerción y crear preferencia «made in Europe».
- Denunció aranceles «interminables» que, dijo, buscan someter a Europa sin mencionarlo por nombre.
propuesta de Macron en Davos y contexto político
Macron se dirigió al auditorio del foro mostrando inflamación ocular y mantuvo las gafas de sol durante su intervención, pero ofreció un discurso de tono firme. Llamó a socios europeos a adoptar medidas «inéditas» frente a lo que describió como acciones coercitivas.
El presidente francés defendió instrumentos para proteger la industria europea y reprochó prácticas que calificó de desleales, citando tanto a Estados Unidos como a China en su diagnóstico. Afirmó que no se debe aceptar «la ley del más fuerte».
mecanismo anticoerción y preferencia industrial
Entre las medidas concretas, Macron propuso activar un «mecanismo anticoerción» para cerrar mercados a compañías de países que intenten coaccionar a la Unión Europea. También planteó crear un instrumento de preferencia «made in Europe» para proteger sectores estratégicos.
Según el mandatario, esas reglas serían herramientas «muy poderosas» para responder cuando, dijo, a Europa «le faltan al respeto». No proporcionó detalles técnicos ni calendario de implementación durante su intervención.
Instrumentos legales y económicos
La propuesta apunta a combinar restricciones comerciales y medidas regulatorias que afectarían acceso a mercados en la UE. Macron insistió en la necesidad de coordinación entre los países miembros para que cualquier acción tenga efecto.
Acusaciones hacia Estados Unidos y referencia a filtraciones
Macron afirmó que «EEUU apunta a intentar someter a Europa con aranceles interminables que son inaceptables» y vinculó esa postura con la reciente filtración de mensajes privados del presidente estadounidense. Evitó nombrar directamente a Donald Trump, pero lo presentó como un actor que aplica presión económica.
En Davos, el francés recordó su rol como presidente del G-7 y dijo que su responsabilidad incluye buscar consensos entre las principales potencias. La intervención se produjo ante figuras como Larry Fink, presidente de BlackRock, quien participó en el foro.
«Vamos a un mundo sin ley», afirmó Macron, defendiendo reglas más fuertes para responder cuando «nos faltan al respeto».































































































