Washington, Estados Unidos.— El presidente Donald Trump firmó el una orden ejecutiva que declara emergencia nacional y autoriza aranceles a países que suministren petróleo a Cuba.
Puntos clave
- Orden ejecutiva declara una emergencia nacional por considerarla una amenaza a la seguridad de Estados Unidos.
- Permite imponer aranceles adicionales a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba.
- Cuba ya enfrenta escasez severa tras el bloqueo al petróleo venezolano y reducción de envíos desde México.
- La medida aumenta la presión diplomática sobre México, que busca evitar sanciones mientras mantiene ayuda humanitaria.
Medida de la Casa Blanca y alcance
La orden califica las políticas del gobierno cubano como una “amenaza inusual y extraordinaria” a los intereses de Estados Unidos y autoriza aranceles aduanales graves a terceros países que suministren crudo a la isla. La Casa Blanca presentó la acción como una herramienta para proteger la seguridad nacional y ampliar la presión económica sobre La Habana.
La política se inscribe en una estrategia más amplia de la administración para internacionalizar el embargo y restringir las vías de suministro. La medida aplica a proveedores extranjeros y busca obligar a socios comerciales a elegir entre comerciar con Estados Unidos o con Cuba.
Impacto en Cuba y rutas de suministro
Cuba depende de importaciones de hidrocarburos para más del 60 % de sus necesidades energéticas y ya registra una severa escasez de combustible. La interrupción de los envíos desde Venezuela y la reducción de suministros desde México dejan a la isla en riesgo de apagones más prolongados y racionamientos de combustible.
Analistas consultados señalan que sin nuevas entregas externas en las próximas semanas la crisis energética y social podría agravarse, afectando electricidad, transporte, agua y salud pública. La medida estadounidense eleva la presión sobre las pocas alternativas comerciales disponibles para La Habana.
Reacciones desde La Habana y presión sobre México
El gobierno cubano calificó la medida como un ataque que lejos de ser meramente comercial podría profundizar el sufrimiento social y económico en la población. La administración cubana denunció chantaje y coerción como mecanismos para reforzar un bloqueo de décadas y advirtió sobre el colapso de servicios esenciales.
“Brutal acto de agresión”
Gobierno cubano.
México, que se mantiene como uno de los pocos proveedores de crudo para Cuba, enfrenta presión diplomática de Estados Unidos y busca una solución que evite aranceles sin interrumpir la ayuda humanitaria. La decisión llega tras la captura de Nicolás Maduro en enero, que ya había cortado la principal fuente histórica de petróleo para la isla.
Analistas internacionales interpretan la medida como un intento de forzar a países terceros a alinearse con la política estadounidense, con efectos geopolíticos en la región. La estrategia podría aumentar fricciones entre Estados Unidos y socios que contemplen suministrar energía a Cuba.

































































































