Culiacán, Sinaloa.— El consultor en seguridad David Saucedo dijo que la violencia homicida en Sinaloa se intensificó tras el reforzamiento de «Los Chapitos» con apoyo del CJNG y la disputa por rutas y control territorial en el último año.
Puntos clave
- El CJNG acordó trasladar hombres, armas y municiones para respaldar a «Los Chapitos».
- El apoyo se entregó de manera limitada, según presunciones de autoridades mexicanas y estadounidenses.
- La violencia se ha extendido más allá de Culiacán y Mazatlán, con especial aumento en el sur de Sinaloa.
- Autoridades investigan vínculo entre la confrontación criminal y ataques a actores políticos y a una minera canadiense.
Reacomodo de fuerzas y papel del CJNG
Saucedo explicó que hace aproximadamente un año el Cártel Jalisco Nueva Generación acordó respaldar al grupo de «Los Chapitos» con el traslado de hombres, armas y municiones para enfrentar al grupo de Ismael Zambada.
El pacto, dijo, habría incluido la cesión de rutas comerciales, control territorial y espacios en la distribución de drogas en Estados Unidos. Sin embargo, el apoyo no se materializó plenamente por los múltiples frentes que el CJNG mantiene.
“El cártel jalisco había estado escatimando, regateando, entregando a cuentagotas el respaldo al grupo de los chapitos” —David Saucedo.
Cambios en la dinámica y expansión de la violencia en Sinaloa
Saucedo señaló que Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», fue el principal beneficiario inicial de la confrontación interna entre facciones del Cártel de Sinaloa.
Según evaluaciones del gobierno federal y de autoridades de Estados Unidos, al inicio el grupo de Zambada llevaba ventaja. La llegada de refuerzos permitió a «Los Chapitos» intentar recuperar territorios previamente perdidos y la violencia se ha desplazado hacia otras regiones, principalmente el sur del estado.
Hechos concretos: ataque a legisladores y secuestro de mineros
Sobre el ataque en Culiacán contra los legisladores Sergio Torres y Elizabeth Montoya, Saucedo indicó que la hipótesis más sólida apunta a una disputa política y sindical municipal vinculada a la renovación del sindicato de trabajadores del ayuntamiento.
El proceso sindical dejó una candidata única y un respaldo identificado por facciones criminales. Autoridades federales consideran que «Los Chapitos» podrían haber ordenado el ataque al detectar apoyo del diputado lesionado a un proyecto alineado con el grupo de «El Mayo Zambada», aunque la versión no está plenamente confirmada.
Respecto al secuestro de diez ingenieros y técnicos de una minera canadiense, Saucedo recordó que las empresas mineras mantienen vínculos con grupos criminales mediante pagos de «derecho de piso» o la contratación de grupos para contener protestas. No existe todavía información concluyente sobre cuál de esas vertientes está detrás del caso.
El consultor añadió que los trabajadores secuestrados no tenían relación con las decisiones empresariales y que el gobierno de Canadá monitorea desde hace tiempo los vínculos de sus compañías con organizaciones criminales. Si se confirma la responsabilidad de «Los Chapitos», dijo, podría tratarse de una represalia para cortar fuentes de financiamiento del grupo rival.

































































































