El caso de los 10 mineros desaparecidos en el municipio de Concordia, Sinaloa, fue abordado este 30 de enero durante la conferencia matutina del Gobierno federal, realizada desde Tijuana.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, envió un mensaje directo a los familiares de las víctimas, asegurando que el Gabinete de Seguridad mantiene un compromiso total para localizarlos.
“Decirle a las familias de las víctimas que todo el Gabinete de Seguridad, por instrucciones de la presidenta, no vamos a parar en su búsqueda”, afirmó el funcionario, al recordar que la desaparición ocurrió el pasado 24 de enero.
García Harfuch explicó que ya existe coordinación con el gobierno del estado de Sinaloa y que en las labores de búsqueda participan diversas instituciones federales, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar), con un despliegue reforzado en la zona serrana donde ocurrieron los hechos.
Indicó que no hay un número preciso de elementos asignados al operativo, pero subrayó que el Ejército Mexicano mantiene una presencia significativa en el área.
Durante la conferencia, se le cuestionó sobre un posible contacto con el gobierno de Canadá, la embajada o la empresa minera para la que presuntamente trabajaban algunas de las personas desaparecidas. Al respecto, señaló que desconoce si la Cancillería ha tenido comunicación formal, pero aseguró que esa información se dará a conocer posteriormente.
Asimismo, el titular de la SSPC afirmó que no existían amenazas previas ni antecedentes de agresiones contra los trabajadores de la empresa en esa región. No obstante, reconoció que en la zona opera una célula criminal y que ya se tiene identificado a uno de sus líderes, quien también es buscado por las autoridades.
Finalmente, al ser cuestionado sobre si el caso podría tratarse de una extorsión a gran escala, García Harfuch precisó que, hasta el momento, se tiene identificado que se trató de una sola acción delictiva en la que las víctimas fueron privadas de la libertad.
Las investigaciones y operativos continúan, mientras las familias de los mineros mantienen la esperanza de obtener noticias sobre su paradero.





























































































