Petatlán, Guerrero.— Elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR), a través de la Armada de México, inhabilitaron una bodega con precursores químicos y desmantelaron un campamento de una facción del Cártel de Sinaloa en un poblado de Petatlán.
Datos rápidos
- Aproximadamente 24,920 litros y 12,200 kilogramos de sustancias químicas aseguradas.
- Se desmanteló un campamento con vehículos, armamento, municiones y equipo táctico.
- El laboratorio tenía capacidad para producir metanfetaminas, “Tusi” y opioides sintéticos.
- La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la FGR asumió el resguardo de bienes.
Inhabilitación y desmantelamiento en Petatlán
La operación fue realizada por elementos de la SEMAR mediante un recorrido terrestre, según el reporte oficial. En el lugar se inhabilitó una bodega donde se almacenaban precursores químicos vinculados a la fabricación de drogas sintéticas.
Además de la bodega, los militares desmantelaron un campamento ocupado por una célula del Cártel de Sinaloa. Las autoridades describieron los inmuebles como parte de la estructura logística para la producción y distribución de sustancias ilícitas.
Material asegurado y capacidad del laboratorio clandestino
En la bodega se localizaron aproximadamente 24,920 litros y 12,200 kilogramos de sustancias químicas, volumen que motivó la inhabilitación del inmueble. La magnitud de los insumos permitió a los peritos determinar la capacidad operativa del sitio.
Por las características de los equipos y las cantidades encontradas, las autoridades concluyeron que el laboratorio clandestino podía producir simultáneamente metanfetaminas, sustancias de diseño conocidas como «Tusi» y opioides sintéticos.
- 24,920 litros de sustancias químicas (aproximados).
- 12,200 kg de compuestos químicos (aproximados).
- Vehículos y armamento asegurados en el campamento.
- Municiones, ropa, calzado táctico y material diverso.
Acción de la FGR y estado de las evidencias
La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la Fiscalía General de la República determinó que los inmuebles pertenecen a una facción del Cártel de Sinaloa. Con esa conclusión, los bienes quedaron bajo resguardo de la FGR.
El material asegurado fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal para integrar las carpetas de investigación correspondientes. Las autoridades federales informaron que los procedimientos continuarán conforme a la ley y las indagatorias en curso.





















































































