México.— El llamado «blue monday» ocurre el tercer lunes de enero y se asocia con desánimo y baja energía. El término, popularizado tras una campaña en 2005, sirve como recordatorio para atender la salud mental y adoptar medidas prácticas.
Lo que sabemos
- Es una etiqueta popular que señala el tercer lunes de enero como un día de mayor tristeza estacional.
- Se originó en una campaña publicitaria en , basada en una fórmula sin respaldo científico.
- Factores comunes: clima invernal, fin de fiestas, deudas, abandono de propósitos y rutina laboral.
- No es un diagnóstico; funciona como recordatorio para cuidar el bienestar emocional.
Origen y factores que explican el fenómeno en enero
La etiqueta blue monday se popularizó después de una campaña publicitaria que propuso una «fórmula» para identificar el día más triste del año. Esa explicación, aunque difundida, no cuenta con respaldo científico.
Diversos elementos citados por medios y experiencias cotidianas contribuyen al malestar: la falta de luz solar, el regreso a obligaciones tras las vacaciones, la presión por metas de año nuevo y las cargas económicas derivadas de las fiestas.
estrategias prácticas para la salud mental durante el blue monday
Normalizar las emociones es el primer paso: sentirse cansado o desmotivado en enero no implica debilidad. Reconocer las sensaciones facilita su manejo y reduce el riesgo de que el estrés aumente por negarlas.
Acciones sencillas y accesibles
- Ajustar expectativas y dividir objetivos en metas pequeñas y alcanzables.
- Mantener horarios de sueño regulares y una hidratación adecuada.
- Priorizar una alimentación equilibrada y actividad física ligera, como caminatas o estiramientos.
- Fomentar el contacto social: llamadas, mensajes o encuentros breves para compartir cómo se siente uno.
- Introducir momentos de disfrute consciente: música, lectura o hobbies que aporten placer.
En ámbitos laboral y escolar, revisar cargas de trabajo y reorganizar pendientes ayuda a disminuir la saturación propia de inicios de año. Reconocer logros, por pequeños que sean, contribuye a mejorar la percepción del progreso.



























































































