Los archivos del Departamento de Justicia incluyen un correo de en el que Jeffrey Epstein escribió que Ricardo Salinas Pliego afirmó disponer de 300 hombres para la seguridad de su familia y mencionó guardaespaldas para su madre.
puntos clave
- Documentos del Departamento de Justicia contienen correos y archivos publicados en procesos judiciales.
- Jeffrey Epstein escribió que Ricardo Salinas Pliego contó con 300 guardias y mencionó una isla.
- El nombre de un interlocutor aparece tachado en los archivos publicados.
detalles de los archivos
Los documentos forman parte de una liberación de archivos que el Departamento de Justicia ha puesto a disposición como evidencia pública. Las comunicaciones citadas incluyen un intercambio fechado en y referencias a una cena organizada en 2012 por John Brockman, según los registros.
En uno de los correos, Epstein asegura que Ricardo Salinas Pliego le dijo que contaba con 300 hombres encargados de la seguridad de su familia y que había guardaespaldas para la madre del empresario. El nombre de un interlocutor aparece redactado en los archivos que se difundieron.
contexto y verificación
La aparición de estos correos en archivos judiciales no implica por sí sola la verificación independiente de las afirmaciones contenidas en ellos. Las notas y comunicaciones incluidas en expedientes pueden reflejar relatos, reclamaciones o intercambios que requieren confirmación adicional por parte de las fuentes mencionadas.
Hasta el momento, no se registró en los archivos una comunicación oficial de parte de Ricardo Salinas Pliego que confirme o desmienta las referencias citadas. Las autoridades que difundieron los documentos no añadieron en el expediente precisiones públicas sobre acciones derivadas de ese intercambio.
«Contaba con 300 hombres encargados de la seguridad de su familia», indica el fragmento del correo incluido en los archivos publicados.
reacción y seguimiento
Medios y analistas han señalado la necesidad de contraste documental y declaraciones oficiales para dar contexto a las menciones que aparecen en los correos. Los archivos aportan elementos que pueden ser útiles para investigadores y periodistas, pero no constituyen, por sí solos, pruebas definitivas.
Las autoridades competentes mantienen protocolos de revisión de documentos judiciales cuando se liberan públicamente. En este caso, la difusión de los archivos ha motivado solicitudes de aclaración y seguimiento periodístico para obtener versiones oficiales y verificar los hechos apuntados en los intercambios.
La investigación documental y la consulta a las partes involucradas continúan. La redacción seguirá el desarrollo de nuevas publicaciones o comunicados y actualizará la información conforme se obtengan datos verificables.































































































